miércoles, agosto 02, 2006

Angel


Soy… ¡Bueno!, no importa, y es triste pensar así, y la verdad no es que no importe, que no quiera saber quien soy, sino que muchas veces ya no lo recuerdo, vagamente recuerdo lo que soy, ahora vivo encerrado en un cuarto que yo mismo no reconozco como mío, mi cama, la que yo recuerdo como sombra vaga, es un camarote que compartía con mi hermano mayor, evidentemente mi memoria es antigua, pues cada vez que pregunto por él me dicen que murió joven hace mucho, mucho es lo que me dicen y en verdad es muy poco lo que recuerdo, veo mis manos, son manos de viejo, y no se como, ni cuando, más de 40 años de recuerdos se desvanecieron con mi vida.

Marta (lo tengo escrito en mi libreta) es la anciana que vive en el cuarto del lado y me llama Ángel mi amor, me recuerda a una tía, amiga de mamá, que llegaba con dulces y regalos siempre que visitaba la casa, pero dudo mucho que sean la misma, y asumo que Marta es algo muy especial para mi, ella es la que mas me cuida a pesar de ser apenas un poco mas joven que yo, siempre se acerca y me dice que necesita su Ángel, me roba un beso y muchas veces me sorprende por que ni siquiera la reconozco cuando lo hace, claro que cuando la veo a los ojos, se que conozco esa mirada, se que ellos me cuentan que los he amado durante muchos años y que siempre los amaré.

En casa viven también Rocío, Samy y Raúl (repito estos nombres muchas veces para poder recordarlo), Roció según mi libreta es mi hija, y Samy mi nieta, las reconozco aún por que pegue sus nombres y fotos en la pared de mi cuarto, ahí también esta la imagen Raúl, papá de Samy y de Enrique mi hijo, aunque cuando lo veo creo que se trata de Pedro mi hermano mayor, tiene su edad, bueno mas o menos la edad de la última vez que lo vi.

Mi libreta me cuenta mi vida, y es una novela interminable, pues cada vez que la termino de leerla, la reencuentro de nuevo a los dos días y la releo como si nunca lo hubiera hecho, y en realidad la última nota que tiene en la última pagina dice: “¿Recuerdas el principio de esta historia?”, y como la respuesta suele ser mas veces no, vuelvo a empezarla para darme cuenta que lo único que busco es ser otra vez yo, darme cuenta que he existido, que he amado, que he tenido una vida, y que no soy este espacio blanco e infinito donde ahora se encuentra mi mente.

En realidad mi historia me cuenta que yo nunca he sabido realmente quien soy, cuenta que nací en una noche de abril, de una mujer que fue asistida por un hombre que pasaba y la vio ser robada y herida gravemente por una pandilla, ella no reaccionó en ningún momento después de esto, y todas sus cosas quedaron perdidas, los médicos solo atinaron a sacarle el hijo antes que muriera, y aunque su descripción y sus datos fueron publicados en prensa, nunca nadie se presento ni por ella, ni por mi.

Los médicos y enfermeras me llamaron Ángel, por que nací sonriente y por que ese carácter jovial y alegre lo mantuve todo el tiempo, recibí el apellido de Bueno por que una de las monjas que nos cuidaba me apodo “el bueno”, por ser el bebé menos fastidioso de todos. La hermana Lucia, fue mi primera madre, de paciencia y cuidados constantes, nunca nos dejo quererla, y nos hizo creer que el corazón era para endurarlo, por que ya no había amor en este mundo.

Fui adoptado a los 8, junto con Pedro de 12, uno de mis mejores amigos, por una pareja mayor que no podía tener hijos, y que por su edad prefirió niños grandes, fuimos muy felices con ellos, viajamos mucho, papá era gerente retirado de una gran empresa y junto con mamá pasaban todo el tiempo que podía con nosotros, fueron hermosos los 10 años que duró, pero mamá se enfermo con cáncer y se fue primero, Pedro y papá pelearon echándose la culpa, Pedro se fue, después de ese día solo volví a verlo una vez más, antes de saber, que no pudo endurar su alma, como nos lo pidió la hermana Lucía y se rindió con un disparo. Papá se deprimió mucho por ambos, murió dos meses después consumido por la pena.

Busque al resto de la “familia”, y me cerraron las puertas, hicieron desaparecer el testamento, y dijeron que nunca fue legitima mi adopción y que no había espacio para un bastardo entre ellos, me echaron como a un perro, insinuaron que había matado a mi padre y desaparecieron todo indicio de mi en sus vidas, me quitaron todo, nunca pertenecí a ellos, y es que realmente éramos solo los cuatro, y en tres meses de cuatro quede solo yo. Y así retorné a mi viejo nombre, con el alma herida y creyendo que esos 10 años habían sido solo una ilusión.

Vague durante años entre calles, pocilgas y trabajos, vi y sufrí mucho, y aunque agradaba a la gente por mi carácter, en mi miedo por amar y perder, seguí siempre el consejo de Lucía, y nunca forje lazos de amistad o cariño entre los seres que me rodeaban. Huía al día siguiente de encontrar un cuerpo que me amara, huía si una mujer me buscaba, huía si un “amigo” dejaba un recado, huía de la soledad queriendo estar solo, y huía de mi mismo, de mis recuerdos, por que me sentía ser nadie, nada, y pedí nunca recordar nada de lo que había hecho.

Y ahora que trato de recordar esos tiempos, siento que al fin lo logre, rara es la vez que recuerdo algo de esa época, hubo tantos rostros, tantas historias, que me parece se necesitarían varias vidas para haberlas vivido, pero se fueron, lo malo es que junto con los malos recuerdos, se perdieron también todos los buenos, claro que algunos los guardo ahora en mis notas.

Mi libreta me cuenta, que Marta apareció como una sombra en mis huidas, sin darme cuenta estaba ahí, en cada lugar donde yo decidía volver a empezar, el tercer encuentro con ella basto para que la encarará, le reclame por que me seguía, y me tope con la tristeza en su mirada, era otro perro vagabundo al igual que yo, huía de un padrastro y hermanastro violadores, de una madre débil e incapaz, una paloma herida y triste que me enseño del amor de dos y la esperanza de los sueños mientras yo curaba sus penas y le devolvía la alegría a su mirar. Cómplices desde entonces huimos del mundo por el mundo, lo único que realmente importaba en esa época era el verse lado a lado cada madrugada, y saber que estaríamos juntos siempre.

Recordando en estas líneas cientos de recuerdos maravillosos que viví con ella, salí corriendo una mañana en su búsqueda, grité Marta por toda la casa, y me derrumbe en un mar de lágrimas minutos después, cuando Samy me recordara, que eran ya 6 los días desde que la habíamos enterrado. La tristeza mayor radica en no recordar si me despedí o no, si pude recordarle cerca a su muerte que la amaba y que era lo que más había querido en mi vida. Rocío me dijo que yo guarde la nota que me dejo, pero no se donde esta, y solo se que he escrito muerta junto a su nombre en la libreta, y que sigo llorando cada vez que lo leo.

Rocío, mi razón y vida, su anuncio y llegada, fue el pisar tierra para los dos, que hermosas épocas, verla recién nacida, entender el milagro de haberla hecho juntos, con la mujer que tanto amaba, verla crecer, no hacerle faltar nunca nada, cuidarla en sus noches enferma, es el amor mas puro, el fruto del amor de dos, mi hija. Luego Enrique fue el complemento, nació años después, ya había casa y un futuro concreto, ambos trabajábamos por y para ellos, pudimos darles la paz y el amor que yo conocí 10 años, y ella, Marta, nunca hasta entonces, y aunque no recuerdo exactamente, se que fue mucho el tiempo que vivimos felices los cuatro.

Pedro (Enrique, perdón), me llevo hoy a conocer su departamento nuevo, arquitecto, se mudo a un edificio cerca de casa para ayudar conmigo ahora que no esta mamá, me sorprendí mucho al ver la ciudad, no reconocí los cerros ni edificios cercanos que se ven por las ventanas, no conozco la ciudad donde viví por décadas, es otro universo la calle, me hace sentir mas viejo y la tristeza aumenta, peor aún por no saber de donde viene, me consume.

Repaso la libreta más seguido últimamente, hay momentos en los que incluso no recuerdo ni que quieren decir las palabras ahí escritas, mis recuerdos están ahí y no puedo ni leerlos, Samy o Rocío me la leen de vez en cuando, se les nota que se la saben de memoria y me da pena por ellas. Realmente estoy peor, ayer rompí el espejo de mi baño al defenderme de mi imagen que no reconocí, y el otro día dicen que llame a la policía por confundir a mi yerno con un ladrón. Extraño mucho a alguien pero ya no se quien o como era y creo que he botado sus fotos pensando que no eran mías.

He despertado hoy en la camilla de un hospital, hay mucha gente muchos heridos y siento que me hace falta algo. Un joven me hablo esta mañana me pregunto mi nombre, dirección y otros, pero no he podido recordarlos, me dice que es el shock, pero yo le digo que creo haber estado así sin recordar las cosas por mucho tiempo aunque no estoy seguro, le pedí algo para anotar, y me trajo este cuaderno donde escribo ahora, tengo miedo ahora realmente no tengo recuerdos.

Han pasado algunos días, parece que hubo un gran terremoto que destruyo la paz del mundo o algo así, lo entendí pero ya no recuerdo con exactitud, muestran imágenes de una ciudad destruida, ciudad que no creo conocer, hablan de cientos de miles de muertos, espero, nadie conocido.

Hoy un policía me hablo de tres muertos que estaban en la casa de donde me rescataron, un hombre y dos mujeres, pero realmente no se quienes serían, yo solo recuerdo que vivía solo y que me mudaba muy seguido, como huyendo de algo y no se si tengo o tuve mujer o hijos, o alguien viviendo conmigo.

He visto a Pedro salir en una camilla muerto esta mañana, les dije que era mi hermano mayor, y que se había peleado con mi padre hace mucho, que estaba muerto por que se había suicidado. Me corrigieron al instante, era un muchacho llamado Enrique algo, había sido aplastado por una pared en el terremoto y estuvo en coma por dos semanas. Me resultó muy familiar y pedí asistir a la pequeña ceremonia en su nombre, el sacerdote y yo rezamos por él, no hubo otra persona que asistiera además de nosotros dos y nadie que llorase su muerte. Así que yo lo llore como si fuera el hijo que nunca tuve.

No se cuanto tiempo ha pasado desde que me trajeron a esta casa, y recién me devolvieron mi cuaderno, somos muchos ancianos, y las enfermeras me dicen “el bueno” por estar siempre sonriente y calmado, nadie sabe mi nombre, dicen que mi familia murió en el terremoto, junto con todos mis datos, ya nadie me habla, pues parece que no me entienden lo que digo, sobre mi cama acá hay una gotera pues todos los días amanezco mojado y en vez de ayudarme las enfermeras me riñen, yo no recuerdo haber tenido a nadie, pero anoche soñé con una mujer de ojos hermosos y se que los he amado, pues todavía los amo, y siento que los voy a ver pronto.

¡Siento mucho dolor! Grito, me duele el pecho… ¿Qué paso? de pronto todo dolor desaparece, y junto con ello mi eterno e infinito blanco. Acabo de recordarlo todo y… estoy muerto, he repasado mi vida en un segundo, y veo que tanto en el principio como en el final nunca nadie supo quien era realmente, ni siquiera yo mismo, pero eso no importa, no importa cual fue realmente mi nombre, o mis raíces o si tuve o no descendencia, pues aún así, soy feliz, estoy seguro de haber vivido una vida hermosa con mucho amor y paz, y aunque ahora nadie llora mi partir, no es por que nadie me amó sino que todos los que ame ya me esperan aquí, junto a ti, mi amor.

7 Comments:

Blogger Charli said...

Realmente tienes artes en esto, me alegro un montón, adelante hermanito, sigue llegando a la mente y al corazón como bien sabes.

12:58 p. m.  
Blogger Principito said...

buaaa, buuaaaa, en serio se me escapó una escondida lagrimita, que ahora surca mi mentón. Gracias por enseñarme como sería una posible vejez mía. Aunque no se, tal vez ya viví algo así en otra vida. Mucha sensación de familiaridad en esto. Extrañaba tus locuras, gracias por compartirlas, gracias por estas letras que aunque laaaaargas están INCREIBLES!!!!!!!

9:42 p. m.  
Anonymous Bishop said...

Interesante el cuentito, trisssste, pero te hace pensar bastante en lo que será de aqui a un tiempo. Gracias por compartirlo.

Espero la próxima edición.

10:24 a. m.  
Anonymous X_tian said...

Hace tiempo que no leía algo de este estilo, está rebueno ché, escribí más y avisame pa que lea, este quedó súper!!!

3:02 p. m.  
Anonymous Mena said...

Existen ocaciones en las que todo sobra... sólo tú sabes lo mucho que me llegó... por plasmarlo y compartirlo... gracias. Hay más, lo sé... ¡TQM! SIEMPRE...

10:46 a. m.  
Anonymous Mena said...

y es ocasiones... contigo siempre me pasa...

12:20 p. m.  
Blogger winston barrientos said...

Me pareció una simbiosis entre Memento y Diarios de una pasión, pensar que más cerca estoy yo que tú de ese final, como primer intento me pareció magnífico, bastantes errores de sintaxis, prosodia y algunos de ortografía, que no desmerecen para nada la intencionalidad del cuento, lo más rescatable es que te hace parte de ese sufrimiento, !que jodido! iré a darles un abrazo a mis abuelos ;(
no me pareció largo, tal vez porque es llevadero, y lo que te dije de los errores ni te preocupes, con la costumbre de escribir se perderán, es muy difícil en nuestro tiempos llegar a los sentimientos y tu lo hiciste felicidades.

3:46 a. m.  

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