lunes, agosto 28, 2006

Polilla

No se sabe aún de donde salio, sus recuerdos de viejos y malos años ya no están en su mente, parece haber vivido años infinitos en el tiempo de sus pocos días, refugiada de callejones, parques y calles. Ocupa el sitio donde los ojos no buscan miradas, vive en medio de todos pero no es nadie, nadie para el hombre, ni para la sociedad, es en resumen un espacio ocupado en el planeta, que los demás hombres, parece, prefieren ignorar.

Su familia son ellos, los otros fantasmas de este mundo, hombres y mujeres sin nombre, historia o rostro, seres perdidos de sus vidas, buscando silencio y paz en su pobreza, ocultos en sus mentes, solo reflejan desprecio, en su olor, color y aspecto. No saben del mundo, aunque viven en el, creen en su existencia solo por que todavía sienten su hambre, su frío, su sed; subsisten hurtando su vida y vicios, por que la ciudad los ha matado con indiferencia y miedo, por que son algo que no entienden y desprecian.

Ella es “la Yeny”, como ella lo dice, por que así les pareció a todos y a ella también le gusta, ¿Apellido?, ya no existe, ninguno del grupo dice recordar haberlo tenido, algunos nacieron ahí y ahí siguen; son felices cuando hay algo para oler, y si no… bueno les toca vivir su pesadilla, ser polillas.

Son una manada y solo hay que respetar las leyes de esta para ser y estar conformes. Ella se integro fácilmente cuando llego, el trato y la vida dentro, siempre fue mejor que la de antes. La manada se preocupa por ella cuando esta mal, y le enseñaron a ganar sus monedas, ahora suele ser la que vigila cuando alguien roba, por que no sabe aún escapar bien y es muy nerviosa. Alguno siempre llega con comida o elixires cuando se necesita, en si, son su familia y fue allí donde Yeny encontró el cariño y lo que ella cree que es el amor.

Es una de las pocas chicas del grupo, fue desde hace años compañera de todos y ahora es mujer del Perro, el mayor y jefe, consentida por todos, su sonrisa alegra al grupo, es la más regordeta por que nunca le hacen faltar comida, y mucho menos desde hace algunos meses, cuando su hambre aumentó en preludio de la panza que pronto también lo haría.

Fue entonces cuando resucito entre los hombres, pues don Pedro, un hombre mayor dueño de una Óptica se fijo en esa niña que a veces dormía en la puerta de su tienda y a la que noto con una panza propia de mujer embarazada. Así, junto a doña Juana, su esposa, la ayudaron, un baño, las sobras de casa y alguna que otra golosina, fueron piezas fundamentales para atraer de nuevo a esa bestia hacia la gente, bestia joven cedió fácilmente a ese poco cariño que nunca antes había conocido y se arrimo a esos seres que le enseñaron lo que era una casa “bien”.

Los viejos, como ella les dice, le quisieron enseñar sobre lo que le pasaba a su cuerpo, pero la Negra, una de las chicas mayores, que solía perderse en las noches y volver pintada y con unos pesos al día siguiente, ya le había dicho todo lo que ella necesitaba saber, aún así escucho como quien atiende, pues escuchar equivalía a atenciones y ella realmente disfrutaba de ello.

Luego llegaron las tentaciones, una cama y comida a cambio de ayudar un poco en casa, doña Juana, mujer con un hijo mayor en el extranjero, le dijo que ahí podría tener a su bebe y que ellos le ayudarían a cuidarlo. El golpe fue muy fuerte para su mente, esa tarde huyó de la casa sin dejar rastro, necesitaba considerar la opción con la manada, y sobretodo con Perro.

Se sorprendieron de verla limpia y con alguno de ropa “nueva”, les contó su día y empezaron las peleas, Perro le prohibió acercarse a esos viejos otra vez, ella quiso alegar algunas ventajas, y no tardo en ver a su Perro volverse en el rabioso, al que todos los demás temían. Ataco sin aviso destrozo a su presa en apenas instantes, respetuoso por la cría, ataco solo al rostro, donde descargó su furia, el primer respiro dio la pauta para que la presa huyera, con los ojos cerrándose a cada paso, entendió que solo había un lugar donde huir esta vez, donde los viejos.

La vida de Perro se podía resumir con una sola palabra, violencia, trabajaba en las calles desde niño lustrando zapatos, de bajos recursos nunca estuvo bien nutrido por lo que siempre fue bajito, por lo que no fue rara la ocasión para que otros chicos lo pegasen y robasen las monedas que hizo en el día, castigo doble, retornar sin dinero a casa implicaba otra golpiza, de su pseudo padre, el que nunca lo quiso por ser el error de su vida; la rabia con la que lo golpeaba casi a diario y muchas veces sin motivo, era su propia frustración de ser joven y tener que cargar con una mujer que embarazo y a la que fue obligado a aceptar como esposa.

La última vez que los vio fue un viernes, un amigo de su padre lo había visto jugando en los videojuegos ese día, él sin saberlo volvió a casa tranquilo y se acostó temprano, cansado. Despertado en medio sueño por un padre embravecido por los tragos, clamo disculpas mientras lo pateaban en el suelo, grito a su madre, pero ella se había escondido esperando no le llegara su turno, y fue entonces que entendió que estaba solo, y fue el dolor que sintió cuando le aplastaban esa mano maldita por jugar videojuegos, el que le dio el coraje de morder a su padre tan fuerte en la pierna que le arranco un pedazo, agresor sorprendido, no le dio oportunidad de que le devolviese el daño, huyo como lince y se perdió en la noche para siempre.

Fue desde entonces que no permitió que nadie lo tocara, guerrero por necesidad, no dudaba en usar sus dientes contra adversarios mayores, lo que le valió el nombre, reputación y respeto. No tardo en integrarse en un grupo y antes de cumplir sus diez ya era experto en la vida y la supervivencia.

Vivió algunos años en un correccional para niños de la calle, pero las reglas, reclamos y reprimendas, lo tenían aburrido, un fracaso amoroso fue luego la gota que lo hizo rebalsar, salio de paseo un día y nunca mas regreso. Busco a su gente, algunos ya no estaban pero que quedaban le dieron la bienvenida, cuando llego ahí estaba ella, verla fue como volver a vivir, pues su sonrisa y su alegría le habían devuelto la esperanza de soñar nuevamente.

Desde entonces el grupo cambio poco a poco, algunos encarcelados, otros en correccionales y otros que no aguantaron el invierno, los disminuyeron, aunque siempre tarde o temprano llegaba alguien nuevo. Cuando Rony fue atrapado y linchado en un robo, el tuvo que asumir el mando, en ese entonces eran doce, contando a tres chiquis que eran totalmente dependientes del resto, para entonces el y la Yeny, ya se buscaban y cuidaban mas entre si que con el resto, era a la única a quien el no gritaba, y ella era una madre intercediendo por todos cuando se necesitaba. En fin, todo entre ellos había sido y había mejorado mucho durante el tiempo, Para el era su vida, una joya invalorable hasta aquel día cuando ella conoció a los viejos.

Después de esa horrible tarde, Perro se sumió en su arrepentimiento, maldijo tres días su rabia, se castigo como pudo, como nadie mas podría hacerlo, no comió, no bebió nada durante ese tiempo, recostado, perdido en sus remordimientos, mordió sus labios hasta sangrar, solo por haberla insultado, ella era lo mas grande que había vivido en su vida, ni su madre lo había querido como ella, y le hizo lo que mas hubiera odiado hacerle.

El Pulgas, lo saco de su trance, lo obligo a beber y comer algo, a regañadientes pero con un hambre insoportable acepto, le contó que la habían seguido, que sabían donde estaba, que estaba bien y que no tenía nada grave. Lo colearon entre todos, y le devolvieron el animo, el sabía que no se perdonaría nunca lo ocurrido, pero tenía que seguir era el jefe y los chiquis no aguantarían sin el, el siempre fue el mejor robando, y ya la Negra se había perdido esa noche para que no faltará pan para todos.

Pasaron varias semanas, siempre había alguien viendo la casa donde estaba Yeny, aunque siempre los andaba botando el seguridad de la zona, se las ingeniaban para no dejar de ver por si algo pasaba, menos en ese tiempo cuando se esperaba que naciera el niño. Un día a las 3 de la mañana llego un taxi, y los dos viejos salieron con ella. Hacia frío esa noche, por lo que Perro vigilaba con Juan, estar solo en esa época del año es peligroso, por lo que siempre lo acompañaba alguien. Corrieron tras ellos, trataron de no perder detalle de la dirección que tomarían, pues no sabían en que hospital estarían. Viejos ricos, fueron al seguro social, pero no lo sabrían hasta el día siguiente, aunque Perro siempre estuvo seguro de que algo andaba mal.

Apetito voraz, le permitían comer 3 panes en el desayuno, sopa, segundo, otros tres panes con el té y si quedaba algo de comida en la noche, podía comerlo, los ancianos la trataron bien le dijeron que le ayudarían con su bebe, y mil otras cosas, no fueron al medico hasta que no se perdió el verde de su cara, y claro, por las apariencias.

Cuando llegó al medico, estuvo por primera vez en un hospital y vio a su hija moverse, para ella fue algo hermoso, pues vio que tenía una muñeca dentro del vientre. El abuelo volvió ese día preocupado, el y medico hablaron largo y con palabras raras, entendió que ella tomaba alcohol, colas y otros, durante el primer trimestre dijo, menciono que tenia iteses o algo así, que tenía que tomar medicamentos, que su cuerpo era de niña y que estaba gorda. Tuvo que estar sentada o recostada desde entonces, los viejos perdieron también su interés en ella, le daban todo, pero ya no le hablaban casi, y se sintió sola y triste como nunca, solo veía la tele todo el día, y extrañaba a todos los chicos y sus cariños.

Un día llegó el hijo de los abuelos, con sus nietos, no tardo mucho en estar todo el día en su cuarto, con un “tetris” en sus manos, le dieron primero un libro pero nunca supo que hacer con el, le dieron revistas pero se canso de ver las fotos, extrañaba su droga, para mitigar su aburrimiento, y en su cabeza solo pensaba en como estarían ellos allá afuera, su tristeza la consumió, y lloraba en las noches por horas, y una de esas noches lloro tan intensamente, que su cuerpo empezó el parto.

Faltaban 4 semanas, según lo que le habían dicho, llamo a los ancianos y rápidamente llamaron un taxi. Estaba asustada, le dolía, y mientras salía tuvo miedo, pues sintió que ya no se movía, llegó al hospital semiconsciente por el dolor, entro a cuartos llenos de luz, algunos pinchazos y luego nada.

Despertó entre camas y otros enfermos, le dolía todo, y estaba unida a un tubo de agua que le entraba al brazo, su cabeza estaba igual que después de mezclar cola y un soldado, se asustó, no tenía panza y empezó a gritar. Vino pronto un medico y dijo que le habían sacado su bebe, en una cirugía, que le habían cortado su vientre, que su cabeza estaba trancada y que el bebé era muy débil para aguantar tanto y se murió. Ella nunca lo entendería, exigió ver al bebé de inmediato, y se alteró tanto que solo sintió un pinchazo y volvió a dormir y soñar y dormir.

Cuando despertó, vio al abuelo, le contó el mismo cuento del doctor, y ella no le creyó, la habían dormido para robarle al hijo, todos le mentían, la habían cortado y le habían sacado a su hijo, se lo habían robado, y no querían dárselo, por que era una niña de la calle, se enojó, los maldijo, los hecho y se fueron, los mató en su mente, como con todo lo le lastimaba. Y estuvo otros dos días ahí llorando, cuando se iba el medico le hablo otras mil babosadas, de que no tendría mas hijos, que no podía estar con hombres, que había un lugar para ella donde podía estar mejor que en la calle, pero el enojo a aquel mentiroso que le había robado a su hija le dio la fuerza para arañarlo y patearlo, apenas estuvo lista.

Perro apareció cuando salía, más botada que otra cosa, perro fiel, volvió arrepentido y la vio igual a ella, se abrazaron de inmediato, un abrazo largo y dolido, dado con toda la fuerza de su amor y el perdón mas sincero, se besaron entre lágrimas, las que mezclaron su mugre con su limpieza, lo que le devolvió a ella parte su típica apariencia. Se contaron y lloraron por horas interminables, rumbo a casa el compro una muñeca –Lucy– la llamaron, su hija desde entonces, se terminaron de contar detalles y se prometieron al terminar de hacerlo, no volver ha hablar del tema nunca, y agarrados de la mano caminaron rumbo a “casa”.

La bienvenida fue hermosa, llena de abrazos y cariños por parte de todos, el Pulgas llego después, había sido un buen día, consiguió un celular de los nuevos y lo vendió a buen precio, trajo un festín de perroburguers, dos para cada uno y un buen suplemento de alcohol y la mejor cola, que tras la comilona, sirvieron para devolverlos a su mundo, su realidad…

“¡Estoy Feliz!,otra vez estoy en casa, he despertado por fin de otro capitulo de mi pesadilla, y es que en realidad yo soy una mujer rica, mi marido es un hombre bueno y trabajador, claro, tuvimos algunos problemas por el embarazo y por que estuve mal después del parto, pero ya ha pasado. Hemos tenido una hija, se llama Lucy es una niña hermosa, con buen peso y saludable… como me gustaría que estuvieran sus abuelos, se morían por conocerla, que pena que hayan muerto... Bueno pero lo importante es que volvieron todos los demás junto a mi, la Negra, el Juan, el Yosé, la Martina, el Pulgas, los Chiquis y mi Perro hermoso, que siempre esta ahí para mí y lo amo con toda mí alma. ¡Chicos!, volví a casa y prometo nunca más dejarla, ¡Perdón!, los extrañé mucho”.

"¡Etoy feliz!, la cachorra esta aquí otra vez, en casa, y juro nunca mas tocarla, sus ojos, su alegria, su sonrisa, me hacen creer que esto no es esto, que no estamos aca en la calle, que somos aún gente, que todavía tenemos esperanza fuera de esta mierda, como llenan los ojos al alma de todos, parece que fuera rica, una reina, la reina de esta manada, mi reina. Te amo, te extrañe muchisimo y ya nunca mas me separaré de ti."



*Polilla = (Bolivia.) Niños o adolescentes que viven en la calle y suelen inhalar pegamentos, colas o sustancias con solventes fuertes como una droga.
*Colear = (Bolivia) v. Acción de inhalar cola, pegamentos u otras sustancias con solventes fuertes como droga.
*Colo = (Bolivia) Adj. Persona que usa cola, pegamentos o solventes como droga. Atribuido también a otro tipo de personas adictas.

2 Comments:

Blogger Charli said...

Sentido y veridico...en algun lugar y momento...pero siempre ahi.

Buena voz, pero dale su tiempo a la ortografia bueno?.

Sigue adelante, pero cuidado con los lectores de ojos cortos.

9:13 p. m.  
Blogger Principito said...

YAWN!!!! maldiciòn que me cuesta leer tus "genesis" deberìas no se dividirlo en capìtulos o publicarlo por partes, me refiero a que es increible lo que cuentas y el como lo haces tambor mi carnaval pero en serio darile algo de espacio a los flojos de ojo. (se nota que me estoy preparando para "Coba al día siguiente")

10:26 a. m.  

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