domingo, noviembre 19, 2006

Retornos

Acaso crees que fueron fáciles las tardes del olvido, estar sumido ahí penando, admitiendo que lo que creía no era cierto, que mi fe, mi credo estaban huecos, que tu realmente no existías… como fueron mil segundos peores que horas, perdido en mi pensamiento, inaceptable en mi sentimiento, imagínate entonces lo que fueron los días prácticamente eternidades infinitas, tuve que entender que tenía que matar al corazón por que sino se moriría el cuerpo, saber que se puede amar hasta los limites del pensamiento y tener que cerrar esa puerta enorme en junto a todo su sentimiento, por que el credo es mío, y fue siempre solo mío y de nadie mas.

Alcanzo a creer que estoy hecho de retazos, que son una especie de espantapájaros remendado, ajado y raído por el tiempo, demasiado feo para ser amado por cualquiera, demasiado noble que ni siquiera los pájaros lo respetan, solitario, olvidado, abandonado, inmóvil, con las vicisitudes del alma congeladas, y dentro del hielo viendo pasar los días y las vidas del resto a mi alrededor, mi credo es ahora la espera, pero esa espera quieta, sin causar que las cosas sean, esa espera que solo espera que llegue el día que un rayo elija a ese pobre espantapájaros como presa y que hecho cenizas y pedazos vuelva otra vez a ser tierra.

Acaso crees que fue fácil sacarte del mundo, estabas incrustada en cada momento, en el todo de cada día, en la tarde desesperada cuando se sienten las ganas de huir de casa y conoces ese refugio donde te acogen tan bien, donde eres feliz, donde eres completo…pero, de pronto ese hogar de alma desaparece, y lo tienes que aceptar por que no hay opciones, al principio se sueña que es temporal, luego se admite que es una fantasía y que ya nunca nada volverá a ser igual.

Se hacían tan tristes los días caminando por las calles, tenía que descolar del suelo la memoria de tus pasos junto a los míos, de esas manos que era ya maña tenerlas entrelazadas con las mías, y es que sorteamos mil alegrías penas, peleas, caricias, en cada pedazo de este hueco luminoso llamado ciudad, de estos cerros de ladrillo donde se entretejen otros tantos amores como el nuestro, pero sin el encanto propio de nuestras manías y locuras, de nuestros secretos y realidades, de lo que fuimos y que tal vez ya no seremos.

Acaso crees fue fácil tener que matarte una noche de tristeza desmesurada, sacrificando tu alma, tus recuerdos tu todo por que la otra opción fuera matar mi mente amante que no dejaba de penar en ti, y hacia así el tormento infinito. Callado, mudo, idiota y solitario, sin admitir que las penas compartidas duelen menos, me trague la cicuta de la tristeza, que fue el asesino de tu imagen, y así en tu muerte volví a vivir, tuve que derrotar mil sueños que se hacían pesadillas, me ahogue en letargos continuos que fueron tu velorio y creí asistir a tu sepelio cuando toque otra boca con la mía, solo para darme cuenta que el muerto era yo y que estaba besando la tierra de mis encierros, al negarme a sentir otra vez los sentimientos.

Y creo que soy un zombi en la tierra, ya creo que son años los que estoy en realidad muerto, pero mi cuerpo yace acá irreverente, sobreviviendo el tiempo, aguantando la vida, admito que es mejor que ser espantapájaros, por lo menos ahora camino y me junto con los hombres, por lo menos ahora sonrío alguna vez en cuando y no tengo ya ese vivir llorando, ya no está ahí ese sufrimiento mudo y constante, que ya incluso creía era humano, por que era mas real que todas las demás cosas, llegando incluso a creer que era el amigo que estaba ahí a mi lado acompañándome callado en mi penar.

Y acaso crees que fue fácil matarlos a todos, uno por uno en mis recuerdos, vidas, personas, historias, cariños, habían muchas sombras detrás tuyo, otras almas que acepte, sentí y ame, personas, reflejos tuyos cada una de ellas un pedazo de ti, cada una un algo de lo que tu realmente eres, los que hacen tu historia, tu credo, tu fe. Ellos son tu como tu ellos, y por eso los mate, uno a uno, enterrándolos a tu lado, para que estuviesen mudos como lo estabas tu, para que no me reflejen ese algo que tiene de ti, pero la matanza fue cruel para mi, esa sangre hecha de memorias, de cariños, de historias, tantas cosas lindas se llevaron el resto de mi alma junto a ellas, herida enorme la cerré con hiel, conocí que el odio ayudaba, y aprendí a odiar a lo que más amé..

Vivo maldito desde entonces, cobijado entre vicios y demonios simples, he dejado de sentir y preocuparme por todo, soy un estúpido hombre igual que el resto, animal común con un poco mas de pienso, enredado en una realidad que aborrece, sobreviviendo sin entender las razones que lo hacen estar vivo, maldito por el miedo de volver a amar a cualquier ser que lo rodee, tal vez maldito egocéntrico que cree que los demás hombres tampoco ya lo merecen de su compañía por ser menos, por ser unos animaluchos egoístas y creídos que no merecen amor ni entendimiento, o tal vez maldito por seguir vivo cuando ya son años que desearía la muerte.

Pero ahora que estas ahí desnuda en la cama, esperando que te acompañe, y no se si fuiste tu o fui yo el que tendió esta trampa, y el haberte tenido conmigo esta noche… me ha hecho dar cuenta que no, no estas muerta, por que los muertos no huelen rico, por que los muertos no tienen los labios tibios cuando besan, por que los muertos no tienen esos ojos tristes que ahora llevas, que son como los míos cuando despegaba tu recuerdo de las calles, y me ahogaba en la letanía de tu imagen…

Acaso corazón eres de piedra, si tan solo su presencia sana mil cicatrices, aunque cuantas cosas obligadas a ser mudas, palabras calladas que no pueden decirse yacen como muros separándonos innegablemente por siempre, estas ahí pero no eres mía, creo solo volviste a recordarme mis pesadillas, aunque también recuerdas mis alegrías, me inundas de recuerdos y te pareces a un día húmedo y frío de esos que calan en los huesos y nos recuerdan viejas cicatrices alguna vez olvidadas, pero tibios si se tiene con quien compartirlos y vivirlos, y me pierdo en el camino dudo lo que quiero pero a la vez dudo de ti completamente, por que no se en que parte del mundo estas, y no se cuales son tus historias, o si eres espantapájaros, o no se que otra cosa, pero estas viva y cerca de mi, y un Carpe diem gotea en los sesos confundiendo con cada gota el pensamiento.

Y te vi dormir esa noche queriendo ser estrella para que el tiempo tuyo sea tan pequeño en el mío y me sea así más fácil verte vivir sin que me duela, para que mi luz te llegue cada día y tu me encuentres siempre que quieras, y para mantenerme distante y solo verte y no sentirte de otra forma ya mas nunca. Y me dormí queriendo ser montaña, para soportar todos los embates que me trae desde ahora la vida, y para mecerte sin juzgarte linda collita paceña, que esta hollada desordenada, ordenara algún día otra trampa a nuestras almas, que embriagadas por los vinos de los recuerdos, y con las llagas mejor curadas por el tiempo, nos dejaran robar a nuestros cuerpos otra noche sin luna, para decirnos en silencio abrazados, que todavía algún día nos extrañamos, que todavía es hermoso tenerte de algún modo a mi lado, y mirarnos y decirnos te quiero sabiendo que es solo una verdad momentánea. Y luego al despedirte, no se realmente cuantos más serán los retornos que la vida nos regale, y que quedaran congelados en nuestra memoria y aunque el paisaje del tiempo los deforme, se que serán recuerdos lindos que nunca olvidaré.

1 Comments:

Blogger Charli said...

Demasiado arrancarse la camisa...sincero...sentido...pero elvado a alturas inecesarias diria yo.

Lirica critica y que sangra, sabes expresarte...pero cuida las vueltas...se pierde el sentimiento por buscar la palabra.

8:17 p. m.  

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